lunes, 1 de abril de 2013

La nueva arquitectura de la Universidad.

 

Nunca me he preocupado por la arquitectura más allá de mis hobbies uno de los cuales es el arte, en particular la arquitectura, y de la construcción de mi propia vivienda familiar, de la cual por necesidad fui promotor. Pero ahora tengo que preocuparme por las especificaciones de diseño instruccional para una nueva universidad en cuya puesta en marcha estoy colaborando. Según nuestro análisis, y coherentemente con lo que voy diciendo en trabajos, seminarios y papers, el diseño instruccional   tiene fuertes repercusiones en espacios, a partir de las funciones que se vayan previendo con las nuevas metodologías docentes, y tutoriales. Y con los nuevos recursos. Es mejor prevenir que curar. En este caso, cuando median construcciones, curar es problemático, costoso y frecuentemente irreversible.
¿Cómo van a ser y sobre todo cuántos van a ser los futuros aularios? Si es que realmente van a existir, ¿Cómo se van a configurar?

Igual podríamos decir de las tutorías. Pero es que hay otros espacios que deberán aparecer, ya han aparecido: El espacio de trabajo en grupo presencial o virtual.
Y hay relaciones funcionales que habría que facilitar, sobre todo con criterios basados en la interdisciplinariedad y basados en los logros, tareas, objetivos,…
¿Qué hay con las bibliotecas? ¿Qué espacio se ha de reservar para la biblioteca de papel o para el espacio de lectura?
El aulario y la biblioteca son, tal como se concibieron, espacios a extinguir o todo lo más espacios residuales.
El problema de la universidad de la nueva sociedad del conocimiento no es un problema de cables y de quincallas, ni tan siquiera de redes inalámbricas y gigabytes, sino de espacios físicos de relación y de nuevos roles y funciones, donde tengan lugar las nuevas formas de enseñar y de aprender.
He tenido pues la necesidad de contactar con arquitectos especializados. Y he de confesar mi incapacidad o mi torpeza. U otra cosa…
He contactado con un buen amigo (no diré su nombre porque es precisamente mi amigo) que ocupa un relevante cargo en el órgano máximo de gestión y consultivo de las universidades españolas. No me he sabido expresar bien porque la respuesta a mi demanda de referencia de un arquitecto o de un gabinete especializado en espacios universitarios, sobre todo pensando en las nuevas metodologías docentes de la sociedad de la información. la respuesta ha sido que, sobre ese asunto, los especialistas no son los arquitectos sino las empresas de tendido de redes, de cableado, y de gestión inteligente de los edificios. En consecuencia me ha dirigido a una empresa de este tipo… Es lógico. Es a lo que está acostumbrado como gestor.
He buscado en Google normal y en Google Académico con un resultado parecido… en español y en inglés.
Lo más que he conseguido son resultados en los que “arquitectura” aparece como metáfora de construcción del nuevo espacio (europeo u otro) universitario. Retórica al fin y al cabo.
Al final, con la ayuda de mis buenos amigos gestores o de mis alumnos especialistas, lo más que espero conseguir es contactar con arquitectos de ideas flexibles y abiertas y que nos comprendan. Una vez más se aprecia el valor de lenguaje de patrones como elemento de trabajo y de comunicación que hemos demandado. Ver Los patrones de elearning, un instrumento de comunicación y de trabajo interdisciplinar.
En cualquier caso espero que al final los profesores no nos veamos como en la foto de Larry Cuban en su post "MOOCs and Pedagogy: Teacher-Centered, Student-Centered, and Hybrids". Al  menos  no como lo vimos en http://redesabiertas.blogspot.com.es/2012/12/los-moocs-un-salvavidas-para-el.html.

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