miércoles, 30 de octubre de 2013

Affordances educativas

Trabajando en la presentación del monográfico sobre tendencias de la revista Campus Virtuales, que hemos coordinado Julio Cabero y quien suscribe, he visto que un concepto que sobrevuela toda la tecnología actual y la pasada, es el de affordance[1]. Siempre hemos dicho que lo importante era el uso contextualizado de la tecnología. La metodología educativa que se utiliza  Haciendo con ello énfasis en eludir la subordinación fácil a la novedad tecnológica del uso y de los requerimientos de las herramientas y de los entornos . Por otra parte corríamos con el riesgo de potenciar un uso tradicional de medios y teorías psicopedagógicas, en un entorno tecnológico nuevo, de realizar una transposición pura de algo tradicional a un medio nuevo.

Sin embargo hay un concepto procedente del mundo del diseño interactivo y de la psicología perceptual, el de affordance, que se aviene muy bien con la interacción entre teorías y metodologías didácticas y del aprendizaje con sistemas y entornos tecnológicos.
El concepto de affordance fue acuñado por el psicólogo perceptual James J. Gibson (1986) en su libro seminal The ecological approach to visual perception. El concepto fue introducido a la comunidad Human Computer Interaction (HCI)  por Donald Norman (1988) en su libro The Psychology of Everyday Things. Posteriormente el concepto fue desambiguado por Gibsom (McGrenere & Ho, 2000, May).
Según Norman, en una primera aproximación que para nuestro objeto sirve poco, una affordance es la visión del aspecto de un objeto, de su diseño, que sugiere cómo se debe utilizar; es decir es una pista visual sobre su función y su uso:
"... El término affordance se refiere a las propiedades reales o aparentes de un objeto, fundamentalmente las propiedades fundamentales que determinan hasta qué punto se podría utilizar posiblemente ese objeto. [...] Las affordances proporcionan fuertes pistas sobre el funcionamiento de las cosas. Los pomos (de las puertas) son para tirar o  para empujar, los mandos (de la cocina o de la lavadora) son para girar, las ranuras son para introducir cosas,… Cuando se utilizan affordances hay una ventaja: el usuario sabe qué hacer con sólo mirar,  no hay icono, etiqueta o instrucciones necesarias" (Norman 1988, p.9)
Así Norman define una affordance como algo inéquivoco en las propiedades reales y percibidas. Surge como una relación que se da entre el objeto y la persona que actúa sobre el objeto (Norman 1999). Pero este punto de vista está en conflicto con la idea de Gibson de un affordance, y que es la que nos interesa.

Gibson utiliza affordance para otro concepto. Es "una posibilidad de acción disponible en el entorno de una persona, independientemente de la capacidad del individuo para percibir esta posibilidad "(Gibsom en McGrenere y Ho, 2000). A diferencia de la conceptualización que hace Norman como “propiedades percibidas de un objeto”, o más bien, como la información que especifica cómo se puede utilizar el objeto, en el caso de Gibson una affordance es independiente de la capacidad del sujeto para percibirlo. Una puerta puede tener la potencialidad de la abrirse (es algo en relación con el actor), pero no es lo mismo que la puerta esté escondida o camuflada, a que presente la manivela visible o a que esté entreabierta. La información que se da al actor está en el medio ambiente.
Pero lo realmente importante en la visión de Gibson es que una affordance existe en relación con las capacidades de acción de los actores particulares. Una ventana abierta puede tener una affordance distinta para un ladrón, que para un individuo simplemente curioso que mira hacia el interior, que para el propietario que quiere ventilar la habitación o que pase el fresco, o que para un niño que no alcanza y no tiene ninguna posibilidad de acción.

Este constructo, la affordance, es muy versátil en educación y en tecnología educativa. Incorpora un campo distinto entre el uso de la tecnología pensando en su destino al ser creada y el uso subordinado a la teoría educativa tradicional.

Hay un campo muy extenso de usos nuevos por la interacción de ambos ámbitos: Son las affordances educativas.

En la presentación de que hablaba al principio, de Entornos Personales de Aprendizaje (PLEs), decía de ellos que son espacios no tecnológicos (no son herramientas), y que tampoco son espacios exclusivamente humanos, de aprendizaje, donde puedan ser validas en un sentido estricto las teorías tradicionales.

Los Entornos Personales de Aprendizaje (PLEs) constituyen un constructo conceptual de alcance. En su seno caben todas las funcionalidades que contribuyen al aprendizaje utilizando tecnología. Si tenemos en cuenta las definiciones de Schaffert y Hilzensauer (2008): "… están compuestos por todas las herramientas que utilizamos en nuestra la vida cotidiana para el aprendizaje", o de Amine (2009) "… es una colección autodefinida de servicios, herramientas y dispositivos que ayudan a los estudiantes a construir sus Redes Personales de conocimiento (PKN), poniendo en común nodos de conocimiento tácito (ej. Personas) y nodos de conocimiento explícito (ej. Información)",  este concepto enlaza con el de affordance educativa de los objetos y de las herramientas. Ese es, de esta forma, el aspecto más importante de los PLE. Una herramienta no tiene como valor preeminente el tecnológico, sino su potencialidad en cuando  interactúa en un contexto determinado con un alumno o un grupo de alumnos. De hecho un PLE es una affordance concreta de sus herramientas en un contexto instruccional singular.

Esta idea se ha visto reflejada (Kirschner, 2013) en el contexto de la investigación en la educación. Así  el término "affordance educativa" ha adquirido un significado que se relaciona con “la respuesta a la búsqueda de expresar las propiedades de un entorno que, al interactuar con un usuario, mejora el potencial de aprendizaje”. En palabras de Kirschner (2002, p.14) :

"Affordances educativas son las características de un artefacto (por ejemplo, cómo se implementa un paradigma educativo  determinado) que determinan si una modalidad particular de aprendizaje  podría ser asumida en un contexto determinado (por ejemplo, trabajar un proyecto en equipo, establecer una comunidad de aprendizaje distribuido) y cómo se produce. Una affordance educativa puede definir [...] como las relaciones entre las propiedades de una intervención educativa y las características de los alumnos permiten que se produzcan determinados tipos de aprendizaje en ellos. "




[1] Según el MacMillan Open Dictionary (http://www.macmillandictionary.com/open-dictionary/entries/affordance.htm) una affordance es “a quality of an object or environment that allows someone to perform an action”. Hemos utilizado el genero femenino porque no lo establece y asumimos que es el de una acción.

Referencias.-

Gibson, J. J. (1986). The ecological approach to visual perception. Routledge.

Kirschner P. A. (2002, pp. 7-34). Can we support CCSL? Educational, social and technological affordances for learning. In: Three worlds of CSCL: Can we support CSCL?. The Open Universiteit Nederland. http://dspace.ou.nl/bitstream/1820/1618/1/Three%20worlds%20of%20CSCL%20Can%20we%20support%20CSCL.pdf

Kirschner P. A. (Mar 19, 2013) Educational affordance - Telearn Thesaurus. www.tel-thesaurus.net/wiki/index.php/Educational_affordance‎.

McGrenere, J., & Ho, W. (2000, May). Affordances: Clarifying and evolving a concept. In Graphics Interface (Vol. 2000, pp. 179-186).

Norman, D. A.(1988) The Psychology of Everyday Things.

Soegaard, Mads (2003). Affordances. Retrieved ,  from http://www.interaction-design.org/encyclopedia/affordances.html

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