viernes, 3 de octubre de 2014

Los MOOCs han muerto (7)

Durante el verano concluido escribí una serie de posts con el título de "Los MOOC han muerto". Los edité en el microblog de Tumblr.
La idea era ir volcando reflexiones sobre lo que considero la desaparición de esta modalidad de formación, tal como se le concibe, y su continuidaden la nueva modalidad de Educación Universitaria.
También pretendía dejar  constancia de que desde 2011 algunos hablábamos de MOOC, pero pocos le dieron importancia. Ahora sucede al revés. Estamos en plena fiebre de estos cursos en nuestras latitudes… Pero ahora en EDX, Coursera, Udacity y en sus universidades están en otra cosa.
Esta entrada era la última de la serie. En ella veremos que la idea, incluida en la entrada 5de que la OEA “es una alianza de los empleadores y los educadores al servicio de los estudiantes de todo el mundo en toda la industria. Proporciona acceso a la vanguardia de los profesionales y a la educación post-secundaria relevante que empodera a las personas para perseguir una carrera exitosa en la tecnología”, cobra fuerza y forma mediante los nanogrados, que están pensados para:
“ser una cartera de formación continua que sería ampliamente reconocido por la industria de la tecnología y mucho más barato de obtener”.
Ésta iba a ser pues la última entrada. Sin embargo a raíz del programa hecho público por Obama y del que nos hacemos eco en el post La OEA (Open Education Alliance) cuestión de Estado incluiremos una última sobre esa cuestión.



Estaba terminando la serie “Los MOOCs han muerto” cuando me llegó a través de Andrés Pedreño, director de UNIMOOC aemprende y del Observatorio para el Análisis y Desarrollo de Internet (ADEI), la referencia al post de Gregory Ferenstein AT&T and Udacity partner to create the ‘nanodegree,’ a new type of college degree (June 16, 2014 11:09 AM), sobre efectivamente el nuevo concepto nanogrado.
Esta iniciativa se inserta en la estrategia de Udacity anunciada por Thrun en Fass Company y ampliada en el post 5 de esta serie donde decíamos que
- Los cursos ahora no son MOOCs sino programas de formación para disminuir o hacer desaparecer la brecha que existe entre la formación universitaria y las necesidades que tienen las empresas de nuevos profesionales cuyos perfiles se adapten a sus necesidades. Esto se suponía que era una de las principales causas de crisis de la universidad y que estaba detrás del éxito de los MOOCs, así se dice que la OEA
“…es una alianza de los empleadores y los educadores al servicio de los estudiantes de todo el mundo en toda la industria. Proporciona acceso a la vanguardia de los profesinales y a la educación post-secundaria relevante que empodera a las personas para perseguir una carrera exitosa en la tecnología.”. Udacity, como plataforma de universidades, participa en este proyecto junto con Google, Khan Academy y otras grandes empresas.
Decíamos que definitivamente los MOOCs de Udacity se han convertido en Másteres con una cosmética de MOOC.
Pero esto era precipitado, la idea es convertir los MOOCs  en títulos universitarios (másteres y grados) en combinación con las empresas y que mantengan el vínculo a través de un largo periodo de manera que integre la dinámica de innovaciones tecnológicas de la empresa en procesos de formación permanente, y esto venderlo como producto a los estudiantes/usuarios/profesionales.
Esta nueva línea se materializa en la  Open Education Alliance (OEA), primero con la conversión de MOOCs en másteres tipo el de Georgia Tech, el OMC SC es el prototipo, donde se pone de manifiesto la nueva naturaleza de los cursos que sustituyen a los cursos masivos, y continúa con los nanogrados (Nanodegrées), el primero de los cuales es el de ATT.
El nanogrado está pensado para ser “ser una cartera de formación continua que sería ampliamente reconocido por la industria de la tecnología y mucho más barato de obtener”.
Tres ideas son pues las que lo definen:
-Ser una cartera de formación continua. La idea es ser un repositorio de recursos de formación que acompañe al alumno/cliente/usuario/profesional en su desempeño, en la parte de su vida profesional asociado a la empresa como empleado suyo o a productos de la empresa (ATT) en su área de servicios y productos (la palabra ampliamente es la clave en la expresión “ampliamente reconocido por la industria de la tecnología”).
-Ampliamente reconocido por la industria, pero también por la universidad.
-Más barato de obtener que un grado convencional, sobre todo porque excluye aquellos conocimientos que no son necesarios (las grasas de la formación universitaria convencional).
Ferenstein  nos informa de que desde hace tiempo Udacity, otros proveedores de educación en línea, y las  empresas más potentes de Internet se han comprometido a ofrecer algo que satisfaga estas necesidades. Lo dicen los peces gordos: La necesidad de este tipo de estudios lo explica claramente el co-fundador de Linkedin Reid Hoffman en “College Diplomas are Meaningless. This is How to Fix Them”. Igualmente Ferenstein informa del sentido y de la naturaleza de la alianza OEA dentro de la política de Obama de potenciar financieramente una formación de postgrado que sirva para la inserción profesional, expresado por el Vicegobernador de California, Gavin Newsom, y Sebastian Thrun. La Alianza para la Educación Abierta estaría de acuerdo en reconocer una credencial de habilidades centradas en la industria. El nanodegree es el primer producto de este tipo. Se esperan otros junto con muchos otros que llegarán después de los socios originales: AT & T, Autodesk, etc.
Según Udacity los primeros nanogrados que van a ofertar son de preparación para trabajos como desarrollador de webs, desarrollador de aplicaciones iOS para móviles, desarrollador de aplicaciones Android para móvil o analista de datos. El primer nanodegree comenzará este otoño.
Ferenstein  anuncia que otros proveedores de educación en línea, tales como Coursera, están diseñando sus propias certificaciones, con las mismas características y con la misma distribución de tiempo. Que tienen aproximadamente la misma cantidad de tiempo, en función del curso de estudio.
Sin embargo ni en este post ni en el de Clarissa Shen, Announcing nanodegrees: a new type of credential for a modern workforce,  que introduce el tema con más extensión, he visto que se avance nada en diseño instruccional ni en orientaciones sobre secuenciación, pasarelas, etc. Sólo hemos visto una literatura llena de promesas y de buena voluntad de resolver los problemas que han detectado.
Así Shen dice:
Los estudiantes tendrán que adquirir nuevas habilidades y perfeccionar lo ya aprendido a tiempo para su siguiente trabajo o para su siguiente iniciativa estratégica, con objeto de mantener el ritmo. 
Evidentemente aquí se plantean problemas de secuenciación, conocimientos previos, dominio de la tarea (mastery learning), etc. Todo con muy buena voluntad pero sin propuestasv para resolver estos problemas que son los primeros que se presentan. ¿O quizá querrán que se continúe con la dinámica de los MOOCs de sálvese quien pueda y selección de los más dotados?.
Shen continúa diciendo
Ellos (los alumnos/profesionales)  también tendrán que adquirir este aprendizaje y equilibrar su tiempo con los trabajos actuales, las familias y los intereses personalesEstamos diseñando nanodegrees como los planes de estudios más compactos y relevantes orientados para calificar en un trabajo [Esto supone la selección de los mínimos contenidos necesarios ¿pero cuáles son, con qué criterio, son iguales para todos?]. El único objetivo es ayudar a los estudiantes a avanzar en su carrera si de lo que se trata es de aterrizar en su próximo trabajo, o en su próximo proyecto o en  su próxima promoción. 
No está resuelto cómo compatibilizar el aprendizaje de forma personalizada para personas que tienen disposición de tiempo, de capacidades propias, de perfiles de aprendizaje y de situaciones profesionales completamente diferentes y complejas.
En cualquier caso todos estos planteamientos nos dan las claves para analizar el pasado de ese futuro, o sea los actuales MOOCs: ¿cómo dar respuesta con un diseño adecuado a una variedad tan grande de situaciones personales de aprendizaje? 
Pero parece ser que las cosas van por otro lado. Parece ser que se trata de establecer un marco donde, ante todas las oportunidades de tener acceso a recursos, explicaciones enlatadas, etc., sobrevivan aquellos alumnos más dotados con competencias naturales para la materia (talentos) o de aprendizaje autónomo. Eso es lo que parece que se desprende de estos párrafos de Gregory Ferenstein en Tech Titans And Online Education Orgs Team Up With The Open Education Alliance:
Hay una serie de escenarios donde la OEA podría tener un impacto a corto plazo. Por ejemplo, Google ha comenzado a des-priorizar la importancia otorgada a un grado de la universidad en el proceso de contratación, de esta forma si un estudiante ha tomado un curso de la Universidad de Stanford en un asunto reconocido por la OEA como adecuado o prestigiosos, Google podría darle más peso en una entrevista.
Otro ejemplo: hay un montón de estudiantes brillantes de todo el mundo que sólo tienen acceso a los cursos a través de Udacity o Khan Academy; la Alianza OEA permitiría a estos prodigios, por primera vez, para demostrar su talento a las empresas de tecnología, tomar cursos y obtener certificados de los proveedores de educación en línea.
La OEA tiene la intención de ayudar a las universidades a ser más relevantes desde el punto de vista profesional y también de ayudar a aquellos que no tienen acceso a las universidades tradicionales y aún así obtener una oportunidad de éxito.
La OEA va a crear (esperemos) una nueva meritocracia en la educación superior . Cada estudiante tendrá la oportunidad de demostrar sus talentos y cualquier proveedor de educación tendrán la oportunidad de desarrollar planes de estudios que llegan a ser conocidos por producir trabajadores innovadores.
Las cartas están sobre la mesa. Todo lo demás es marketing.
MÁS
La iniciativa similar de Coursera: Introducing Signature Track

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